Cuando una organización promueve a su mejor especialista a un rol directivo y luego se sorprende de que le cueste dirigir, el problema no es la persona: es el supuesto de que la habilidad técnica se traduce sola en habilidad de liderazgo.
Qué se entrena exactamente
Dar retroalimentación difícil, delegar sin abandonar, sostener una conversación de desempeño, priorizar bajo presión. Son competencias concretas, observables y mejorables con repetición y acompañamiento.
El papel de la organización
Ningún programa de formación compensa una cultura que premia el heroísmo individual y castiga pedir ayuda. El desarrollo directivo funciona cuando la estructura lo refuerza en lugar de contradecirlo.
Formar líderes es menos glamoroso de lo que sugiere la literatura de aeropuerto: es diagnóstico, práctica y corrección, sostenidos en el tiempo.
Alejandra Sofía Guerrero Núñez
Catedrática de Derecho Corporativo y Cumplimiento Normativo. 20 años de práctica asesorando consejos de administración.
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